martes, 16 de noviembre de 2010

Evaluación de los 100 días del gobierno SANTOS


Juan Manuel Santos está en la palestra. Y también está su equipo de trabajo… los están revisando por el trabajo que han desplegado en los primeros 100 días de gobierno.
Siempre se hace este análisis y algunos salieron bien librados.
Para mí, Santos, va bien.
Alguna vez me dijo, en Washington, Cecilia López, siendo directora de Planeación Nacional: “la plata no alcanza, aunque pretendamos atender a toda la población, nunca podremos”.
Y también lo hizo uno de los gerentes del Banco de la República, en una de esas Asambleas del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, que el RADAR cubre desde 1989.
Por eso, pienso que en medio de las dificultades este gobierno del presidente Juan Manuel Santos está actuando rápidamente, en los diferentes campos, nacional e internacional.
¿Cómo lo calificaron los empresarios y los académicos, de acuerdo a una encuesta que hicieron los colegas del Diario La República?
Aquí la tenemos, brevemente.
LuisEmilioRadaC
Pd:
Empresarios y académicos califican primeros 100 días de Santos en 4,0
María Fernanda Ayala
Bogotá.  El restablecimiento de las relaciones con Venezuela, la disminución en el desempleo y la reactivación de la economía, fueron las razones para que los empresarios, gremios y académicos le dieran una calificación de 4 al presidente, Juan Manuel Santos.

Del gabinete ministerial quien obtuvo el promedio más alto fue el ministro de Hacienda, Juan Carlos Echeverry, con 4,1; sin embargo, bajó con respecto a la encuesta realizada por LR en los 50 días, cuando obtuvo 4,5.

Le sigue con poca diferencia el ministro del Interior y de Justicia, Germán Vargas Lleras, quien logró una puntuación de 4,0, frente al 4,7 anterior; y el ministro de Minas y Energía, Carlos Rodado, quien se mantuvo con 3,9.

En la parte más baja del escalafón se ubicaron el ministro de Transporte, Germán Cardona, y la ministra de Ambiente, Beatriz Uribe, con 3,4. La variación en el primer caso fue de tan sólo 0,3 décimas; en cambio, en el segundo, se registró una caída de casi una unidad.
Entre los que tuvieron una calificación promedio de 3,6 están: Ministerio de la Protección Social, Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, y el Ministerio de TIC; que no mostraron una variación significativa con respecto al anterior registro.


Para Juan Camilo Hernández, coordinador del Observatorio de Medios de la Universidad de La Sabana, la buena gestión del Gobierno Nacional ha hecho que se modifique su actitud crítica frente a esta institución. "Considero que ha pasado la prueba el Presidente Santos porque a diferencia de Uribe sabe delegar las tareas", indicó.

Según el empresario Alberto Nieto, gerente general de Carlos Nieto "hay que reconocer que estos 100 días han sido categóricamente ejemplares, en varios frentes, se han tomado importantes decisiones a nivel económico y político. Hay que admitir que está haciendo un buen papel y considero que vamos por el camino correcto", precisó.


Entidades del estado
En esta ocasión, la encuesta realizada por el equipo periodístico de LR incluyó en la evaluación a las entidades del Estado y a las superintendencias.

En el primer segmento, el líder fue el Departamento Nacional de Planeación (DNP), con una calificación de 3,7; seguido por la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales de Colombia (Dian), que obtuvo un 3,6. En este escenario el gran perdedor fue el Instituto Nacional de Vías (Invías) con 2,6.

Otro que salió mal en este balance fue el Instituto Nacional de Concesiones (Inco), que registró una puntuación de 2,8. También aparece la Nueva EPS, con un resultado de 2,9.
En el rango de 3,2 y 3,5, están la Aeronáutica Civil de Colombia (Aerocivil), Proexport, la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), el Banco de desarrollo empresarial y comercio exterior de Colombia (Bancóldex), el Fondo para el Financiamiento del Sector Agropecuario (Finagro), el Instituto Colombiano de Geología y Minería (Ingeominas), y el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane).

En el balance de las entidades del Estado, la Superintendencia Nacional de Salud (SuperSalud) fue la gran perdedora con una calificación de 2,8; siendo la única por debajo de 3,0.
La mejor evaluada fue la Superintendencia de Sociedades con una puntuación de 3,6. Le siguen en su orden la Superintendencia Financiera de Colombia, la Superintendencia de la Economía Solidaria, la Superintendencia de Industria y Comercio, la Superintendencia de Puertos y Transporte, y la Superintendencia de Servicios Públicos.

En los próximos meses los determinantes que pueden influir en la calificación del Ejecutivo serán la agenda legislativa, el avance en los proyectos de infraestructura, la definición del salario mínimo, el PIB del tercer trimestre, y la suscripción de acuerdos comerciales con Estados Unidos y países vecinos, entre otros.



Lucha frontal contra la corrupción
El presidente de la República, Juan Manuel Santos, afirmó que su Gobierno perseguirá a los corruptos con la misma intensidad con que se combate a los terroristas, toda vez que son capaces de robar recursos de primera necesidad, como los de la salud, la educación y el bienestar de los colombianos.


KEYNES en el RADAR


John Maynard Keynes

Keynes, un señor que mantiene su vigencia.

Lo tenemos aquí en el RADAR


LuisEmilioRadaC
Pd:



John Maynard Keynes

Economista inglés (Cambridge, 1883 - Firle, Sussex, 1946). 

Recibió una educación de elite en Eton y Cambridge, orientándose hacia la economía por consejo de su maestro, Alfred Marshall. Tras un breve periodo trabajando en el servicio administrativo británico para la India, en 1909 entró como profesor en el King’s College de Cambridge, donde enseñaría economía hasta su muerte. 

Fue un hombre de vasta cultura, un humanista erudito y de prosa exquisita, gran orador, contertulio y mecenas de intelectuales y artistas; pero también fue un hombre de mundo interesado por los asuntos políticos y por la economía práctica, dedicando parte de su tiempo a negocios ajenos y propios con los que llegaría a hacerse millonario.
Todos sus escritos económicos fueron respuesta a problemas acuciantes de la economía de su tiempo. 
Así, como fruto de su trabajo en la Administración colonial, escribió La moneda india y las finanzas (1913). Las consecuencias económicas de la paz (1919) fue resultado de su participación como representante del Tesoro en la delegación británica enviada a negociar el Tratado de Versalles después de la derrota de Alemania en la Primera Guerra Mundial (1914-18); Keynes dimitió de aquel cargo para mostrar su desacuerdo con las duras condiciones impuestas a los vencidos y escribió este libro para argumentar que tales condiciones, fruto de un espíritu de venganza, serían imposibles de cumplir y conducirían a la ruina económica de Alemania, con graves consecuencias para el resto del mundo.

Desgraciadamente, el tiempo demostró que sus previsiones eran acertadas, y Keynes volvió sobre el tema en Una revisión del tratado (1922). Las cuestiones monetarias siguieron atrayendo su atención en el Tratado sobre la reforma monetaria (1923) y el Tratado sobre el dinero (1930), en donde criticó respectivamente la adhesión al patrón oro y la teoría cuantitativa de la moneda.

Pero su obra decisiva fue la Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero (1936), con la que dio una respuesta definitiva a la grave depresión económica desencadenada en todo el mundo a partir del crash de la Bolsa de Nueva York de 1929. Retomando intuiciones olvidadas de los teóricos del subconsumo (como Malthus), Keynes indicó que la causa de la crisis era la insuficiencia de la demanda, debida a la creciente propensión marginal al ahorro de las sociedades desarrolladas (esto es: que a medida que aumenta la renta, es mayor la parte de ésta que se destina al ahorro y menor la que se dedica al consumo, con lo que una parte de la producción no encuentra comprador).
En su opinión, el desempleo así originado no podía remediarse únicamente con medidas monetarias. La debilidad del consumo privado sólo podía remediarse incrementando el gasto público en periodos de recesión, haciendo que el Estado incurriera en un déficit para crear demanda adicional. La importancia de los puntos de vista contenidos en aquel libro fue tal que fundó toda una rama de la teoría económica moderna, la macroeconomía, dedicada a explorar las relaciones entre los grandes agregados de la renta nacional.

Tras vencer las resistencias conservadoras de la ortodoxia liberal, la «revolución keynesiana» fue penetrando en el mundo académico y en las políticas económicas de los países: influyó quizá sobre el New Deal de Franklin D. Roosevelt, pero fue sobre todo después de la Segunda Guerra Mundial (1939-45) cuando se extendió como una nueva ortodoxia, determinando las políticas económicas de todo el mundo occidental durante más de tres décadas de crecimiento sostenido. Los partidos conservadores y liberales se sumaron a esta política capaz de devolver la estabilidad al sistema capitalista después de los sobresaltos del periodo de Entreguerras; e incluso los socialdemócratas la aceptaron con entusiasmo, en la medida en que justificaba la intervención del Estado en la economía y el crecimiento del sector público.

El prestigio alcanzado por Keynes fue tal que el rey Jorge VI le nombró barón en 1942, ingresando en la Cámara de los Lores. 

Al final de su vida ejerció una influencia directa sobre la política económica de su país como director del Banco de Inglaterra y asesor del ministro del Tesoro. En 1944 presidió la delegación británica en la Conferencia de Bretton Woods, donde contribuyó a dar forma al Fondo Monetario Internacional.

Desprotegidos, editorial de El Heraldo




¿Qué está ocurriendo en Barranquilla y en la Región Caribe?
¿Nos vamos a dejar matar?
¿Llegará el momento en que tendremos que utilizar las armas, como pasó en el oeste?
¿Las autoridades y el gobierno permitirán que los malos se salgan con la suya?

Totalmente de acuerdo con el editorial de El Heraldo.
Si no nos ponemos las pilas, los asesinos llegarán a nuestras propias casas…

Es bueno que tengamos algo en cuenta:
Los asesinos son cobardes.
Cuando tienen las armas son poderosos, crueles, implacables… pero, cuando están sin ellas son hasta llorones. Son más cobardes que nosotros y tienen muchos temores y miedos…

Así que, SI NOS UNIMOS, se acaba la pendejada y volveremos a la tranquilidad que nos merecemos todos.

Con el sida, el cáncer, la desigualdad. Los arroyos de Barranquilla. 
El dolor que está demostrando la naturaleza, por la forma en que la tratamos. Las isquemias cerebrales normales que debemos soportar, dentro del grupo conocido… con la crueldad de los politiquiteros miserables, las inequidades y otras yerbas… con eso nos debería bastar. Asi que debemos actuar...

Trabajemos para que vuelva la tranquilidad a nuestros hogares.

LuisEmilioRadaC
Pd:

Editorial
Desprotegidos
Muchos lectores nos hacen saber, de todas las maneras posibles, que ojalá las primeras páginas de EL HERALDO no fueran como la de hoy . Nosotros mismos somos los primeros en lamentar que estos hechos de sangre terminen teniendo tanta preponderancia en el orden jerárquico de las noticias, más aún cuando estamos en el puente festivo del Concurso de Belleza de Cartagena y éste no nos trae sino motivos para “adornar” de una bella manera nuestra 'tapa'. Es más, somos los primeros en anhelar la posibilidad de un periódico que en su primera página destaque los valores culturales, sociales y constructivos de una sociedad y que los violentos, los irracionales, los déspotas que viven entre nosotros, no terminen usurpando el espacio noticioso, de la misma manera en que han usurpado la paz y la tranquilidad de nuestra otrora tranquila comunidad.

Como primera medida es preciso anotar que escuchamos y respetamos profundamente la voz de nuestros lectores y que, dentro de lo posible, hemos actuado en sintonía con las expectativas de ellos, con sus inquietudes y todo lo que puedan considerar equivocado. Desde luego que es imposible satisfacer todas las expectativas, como quiera que el ser humano posee diversos prismas para analizar las realidades, pero partimos principalmente de la interpretación de los anhelos de las gentes buenas de una sociedad, del criterio periodístico de nuestros editores y reporteros y —por encima de todo— de la marca de nacimiento de este diario: “un acto de buena fe”.

 
Desafortunadamente, el país, la Región Caribe y en particular la ciudad de Barranquilla, vienen padeciendo una serie de amenazas a las cuales mal podemos ser ajenos, no solamente porque ello equivaldría a esconder la cabeza en la arena como el avestruz, sino también a faltar a los más sagrados enunciados de la ética periodística.

Y he ahí la soledad del periodista, quien a veces se encuentra ante un hecho del que nadie quisiera saber, y de todas maneras debe asumir el rol activo de cubrirlo y darlo a conocer.

La oscura madrugada de La Luz no es más que el estallido brutal de una serie de hechos que venían dándose, asesinatos de una, dos o tres personas, pero jamás en la cifra que ahora se está divulgando: cinco muertos, entre ellos un inocente menor de edad, tras la irrupción de hombres fuertemente armados en una verbena del populoso sector.

Entre tanto, en Montelíbano, Córdoba, donde ya se habían dado hechos escandalosos de asesinatos múltiples, un total de seis personas cayeron víctimas de las balas asesinas.

Parecen hechos de los tiempos en que operaban las tristemente célebres Autodefensas Unidas de Colombia: masacres que tienen el sello inconfundible de las mafias más sanguinarias de la historia, con la diferencia de que no sólo se dan en zonas apartadas, sino en una de las principales vías arteria de Barranquilla, a escasos metros del Puente Pumarejo, por la ruta que muchas familias toman para ir a zonas de esparcimiento.

Simultáneamente con esta noticia, la Policía da a conocer la captura de uno de los hombres más temidos del país. Se trata de alias ‘Pablo’, Arnulfo Sánchez González, un llanero que llegó a tierras guajiras a apoderarse de todo lo que se moviera y en su propósito hizo correr ríos de sangre.

29 homicidios recientes en Riohacha, Maicao y otras poblaciones de La Guajira le son atribuidos al también apodado “señor del desierto”, quien además recibía casi tres mil millones de pesos mensuales por sus actividades de narcotráfico.

‘Pablo’ está ahora a buen recaudo de las autoridades, y muy seguramente le espera una larga estadía en la cárcel, como quiera que es inminente una solicitud de extradición.

 
Resulta inevitable, al darse esta dos coyunturas —masacres y captura del autor de algunas de ellas en el pasado— analizar la correlación respectiva.

Si las fuerzas armadas continuaran capturando a este tipo de jefes de las Bacrim, que poseen el potencial de convertir a nuestra región y a nuestro país en una réplica del indefenso México actual, ¿qué impacto favorable puede eso tener si el poder judicial no obra en consecuencia? ¿Dependemos de que las autoridades de Estados Unidos ejerzan una especie de paternidad judicial y nos arreglen nuestro problema de impunidad con sus drásticos y eficientes modelos penales?

Ya estamos hastiados de que a lo largo y ancho de nuestra región se den capturas de peligrosos forajidos y que luego tengamos que verlos en la calle, burlándose de sus víctimas y de los mismos corajudos agentes de la Ley que en un principio los han capturado.